Simón es un perro muy afortunado, fue encontrado en la esquina de calle Ecuador con Las Rejas, comuna de Estación Central. Era pequeño y estaba desorientado, a punto de ser atropellado por algún auto, hasta que mi papá lo vio, lo tomó en brazos y se dio cuenta que tenía una patita descalcificada. La tenía mucho más delgada que las otras y daba la impresión de estar gastada, seguramente por la falta de alimentación. Además, tenía un colchón duro en su guatita, lo que resultó ser sarna en un estado avanzado. Mi papá conmovido por la situación en que estaba el perrito decidió ayudarlo, llevarlo a la casa y cuidar de él. Lo tomó por el vientre con un papel ( debido a la infección ) y lo llevo en brazos hasta la casa. Ahora había que convencer a mi mamá para que aceptara a la nueva mascota. Esta tarea no fue fácil, porque mi mamá estaba decidida a no tener más animales de los que ya tenía a su cuidado, pero al ver al pequeño perro tan desnutrido y tan mal estado aceptó que se quedara. Una vez que mi papá lo llevó a la veterinaria, le dieron calcio en polvo, que debía mezclarse con agua y dárselo vía oral, para que mejorara su pata. Y para tratar la sarna, le dieron un ungüento que había que aplicarle directamente sobre la zona afectada, también le pusieron un par de inyecciones. El perrito estaba encondiciones críticas de abandono, pero con el tiempo y con los continuos cuidados de mi viejo, mejoró hasta sanarse por completo y fue adoptado en la casa de mis padres. Para sorpresa de todos, Simón no paraba de crecer y terminó convirtiéndose en un perro grande, atlético y fuerte.
El origen de este perrito es desconocido, aunque varias veces hemos visto a una perrita más vieja muy parecida a él, cerca de la esquina donde lo encontró mi papá, lo que nos hace suponer que es la mamá. Lejos de cualquier especulación, Simón, a pesar de ser un perro encontrado en la calle presenta algunas características de un perro de raza, es muy parecido a un dogo japonés, y cuando yo puse en duda su supuesto linaje, se le alargó más el hocico, y ahora su parecido a los perros de esa raza es impresionante.Se ha vuelto inteligente, a tal punto que cuando quiere salir a pasear arranca con el hocico la correa que cuelga de una reja, y se pasea por todo el patio con ésta, saltando y jugueteando. Cuando Simón recién llegó a vivir a la casa de mis papás, tenía dos amigos ( perros también ): Elvis y Estrella, dos perros grandes que viven en una casa contigua. Solían jugar a perseguirse entre ellos y luchar.
Hoy Simón ha cambiado y sus amigos ya no son tan amistosos con él. Al parecer lo ven como un rival para disputarse los espacios y la comida, pero Simón sabe que tiene a su familia humana, que eslo más importante para él, seguramente entiende que los amigos van y vienen, pero la gente que quiere siempre está al lado de él para cuidarlo, alimentarlo ysacarlo a pasear.