Compañeras, misteriosas, tranquilas pero a veces algo inquietantes, de esta forma definiría a las tortugas acuáticas de orejas rojas, las mismas que actualmente han conseguido tener un espacio en mi hogar, como un animalito que puedo cuidar y criar hasta que consiguen el tamaño de adulto. Estas especies, que provienen del sureste de Estados Unidos y noreste de México, se han convertido en una de mis mascotas preferidas. Si vas a tener una tortuga acuática en casa, debes tener en cuenta que son animalitos de sangre fría, por ende, requieren cuidados especiales. Si bien la relación que puedes establecer con ellas no es la misma que puedes tener con un perro o un gato, son las mejores para llamar tu atención, cada vez que comienzan a nadar de un lado a otro o cuando mueven sus extremidades para alimentarse, o posarse en un lugar que no tenga agua. Suelen escaparse de los humanos cuando intentamos tomarlas o acariciarlas, no creas que no quieren nada contigo, sino que es su forma natural de comportamiento. Para que no sean tan esquivas, las alimento de una forma especial: tomo el pellet de una punta y dejo libre la otra para que la agarren con su boca y coman de él. De esta manera, logro establecer un contacto con ellas sin que se asusten. Estas tortugas son rápidas e inquietas cuando las sacas de su tortugario o de su hábitat, por el contrario, mientras permanecen en el agua nadan con mucha gracia, como si lo disfrutaran. Después de un rato buscan un lugar para tomar baños de sol, que les brinda calor y ya cuando quieren volver al agua, se zambullen nuevamente. Cuando digo que son mascotas de compañía, me refiero a que las tortugas de orejas rojas o galápago de Florida pueden llegar a vivir 30 años. Su periodo de vida va a depender de las condiciones en que las tengas y de los cuidados que requiera cada animalito individualmente. Para la época de invierno comienzan a hibernar; si no superan los 5 cm de largo, es preferible que no lo hagan, ya que tienen el riesgo de morir. Cuando observas que se mueven mucho, es porque necesitan algo. Cada vez que mi tortuga está algo intranquila, me fijo si el agua de su estanque está a la temperatura adecuada, alrededor de los 25°C y que se mantenga limpia gracias a un filtro. Si no cuentas con uno, es recomendable que la renueves una vez por semana. Hoy, mi mascota favorita es mi tortuga, su nombre es "Filburt" en honor al personaje de la serie animada "La vida Moderna de Rocko". Siin embargo, quiero traer más al tortugario para que le hagan compañía. Recuerdo que cuando llegó a casa no sabía si era él o ella, ya que es muy difícil distinguirlas. El caparazón de las hembras por lo general es más grande que el de los machos. Las uñas de las patas delanteras de estos últimos, suelen ser más largas y la parte inferior del caparazón (de su guatita) es más curvo, a diferencia de las hembras que es completamente liso. Te invito a que tengas una tortuga de orejas rojas. Son mascotas muy singulares y atractivas a la vista, ya que logran captar tu atención por sus particulares formas de comportamiento.