La felicidad es difícil de definir. Es más o menos como la belleza (está en el ojo de quien mire). Pero lo que no podemos dudar es que para los que amamos a los perros, ellos representan una fuente de felicidad única. Verlos, jugar con ellos, protegerlos. Nuestros perros nos causan alegría y felicidad.
Y poner en palabras la felicidad para los perros, también nos costaría poner en palabras: ¿un hueso? ¿cuando llegamos del trabajo? ¿correr tras una pelota? ¿jugar en el parque? o simplemente quedarse echados después de comer con la barriga llena? No sabemos. Pero hay veces que en su cara parecen decirnos que están contentos y su actitud corporal nos habla.
Puede que la razón sea otra, calor, alerta, sumisión. Otros dicen que es relajación. Pero sea como sea, ver un perrito sonriendo nos llena de alegría y digan si a ustedes no:
A este le contaron un chiste demasiado bueno, ¡que comparta!